Se trata de una supercomputadora propiedad de Microsoft, construida específicamente para probar inteligencia artificial a gran escala de OpenAI. Todo apunta que a casi un año que la compañía anunciara una fuerte inversión a favor de OpenAI, el resultado de ambas organización será provechoso para ambos.

Lo interesante de esta supercomputadora es que no se encuentra alojada en un laboratorio como se esperaría. Sino que está alojada en la nube, logrando esto con la ayuda de la plataforma Azure de Microsoft. De esta manera se espera que su uso sea más sencillo y esté al alcance de diversas instituciones de manera remota.